Antonio Buero nace el 29 de Septiembre de 1916 en Guadalajara. Su padre, Francisco Buero, era capitán del ejército y profesor de cálculo en la Academia Militar de Ingenieros. Su madre, María Cruz era natural de Taracena, Guadalajara. Tiene dos hermanos, Francisco, nacido en 1911 y Carmen en 1926. Pasa su infancia en Guadalajara en donde se aficiona a la lectura, a la música y especialmente al dibujo y a la pintura. En la biblioteca de su padre tiene acceso a textos literarios y dramáticos y a libros y catálogos de pintores antiguos y modernos. Entre sus lecturas favoritas se cuentan La Odisea, novelas de Alejandro Dumas, Victor Hugo, George Wells, Julio Verne, Charles Dickens, Jhonatan Swift, Edgar Allan Poe. En cuanto al teatro tiene preferencia por Ibsen, Calderón, además de otras lecturas españolas como el Romancero, Bécquer y los escritores del 984.
Realiza su bachillerato en Guadalajara entre 1926 y 1933. Al año siguiente comienza en Madrid estudios de pintura en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. En este período aprovecha la vida cultural madrileña realizando amplias lecturas y asistiendo al teatro. Aunque no milita en ningún partido se acrecienta su sensibilidad política aproximándose a las lecturas de Marx, Engels, Lenin.
Cuando comienza la guerra civil en 1936, piensa en alistarse como voluntario en el frente republicano. Su padre es apresado por la policía de la República y fusilado el 07 de Noviembre de 1936, hecho doloroso que es recordado por el autor en varias entrevistas. En 1937 Buero se incorpora a un batallón de Infantería en Villanejo de Salvanés. En el frente colabora con murales y dibujos en “La voz de la Sanidad” y realiza diversos retratos de sus compañeros. Al finalizar la guerra se encuentra en la jefatura de la sanidad de Valencia. No consigue salir hacia Madrid y es recluido en el Campo de Concentración de Soneja. Posteriormente se le autoriza para volver a su residencia, con orden de presentarse a las autoridades, recomendación que no cumple, dedicándose a trabajar en la reconstitución del partido comunista. Es detenido en Mayo o Junio de 1979 y condenado a muerte en juicio sumario junto con otros cinco compañeros. Cuatro de las sentencias se cumplen, pero la de Buero fue conmutada ocho meses más tarde por una pena de treinta años. A partir de allí pasa por diferentes prisiones; en la prisión de Conde de Toreno realiza el famoso retrato de Miguel Hernández: “Para Miguel Hernández en recuerdo de nuestra amistad de la cárcel” (25 del 01 de 1940). Después de una estadía de tres años en Duesovuelve a Madrid a la prisión de Santa Rita donde permanece un año, y luego al penal de Ocaña. De allí sale con libertad condicional en Mayo de 1946 tras rebajas temporales de la condena.
Entre 1946 y 1948 fija su residencia en Carabanchel Bajo dedicándose a pintar y a escribir. En 1949 se presenta al premio Lope de Vega del Ayuntamiento de Madrid, el que no se convocaba desde antes de la guerra civil. Obtiene el primer lugar con Historia de una escalera. La pieza es estrenada en el Teatro Español de Madrid, el 14 de Octubre dirigida por Cayetano Luca de Tena. El éxito de esta obra fue extraordinario, llegando a 189 representaciones. A partir de este momento germinal, el autor recibe numerosos premios de la crítica y del público, al mismo tiempo que lucha por abrirse el espacio de los escenarios teatrales en la España del franquismo. Su obra va creciendo en profundidad y relevancia, de tal modo que sostiene un diálogo permanente con el público y la sociedad española a través de constantes representaciones.
Señalaremos algunos de estos premios: 1er premio otorgado por la “Asociación de Amigos de los Quinteros” por Las palabras en la arena, (1949). “Premio Nacional de Teatro” en 1958 por Un soñador para un pueblo. En 1967 premios “El Espectador y La Crítica”, y premio “Leopoldo Cano” por El tragaluz, que alcanza 517 representaciones. En 1971 se integra como miembro de número a la Real Academia Española. En 1974 estrena La fundación en el Teatro Fígaro obra por la que recibe los premios “El espectador y La Crítica, Leopoldo Cano, Mayte y Foro Teatral”. En 1980 le otorgan “Medalla de Plata” del Círculo de Bellas Artes y el “Premio Nacional de Teatro” por el conjunto de su labor. En 1981 estrena Caimán en el Teatro de Reina Victoria, recibe el Galardón del “Espectador y la Crítica”. Nuevamente recibe el premio del “Espectador y la Crítica” por Diálogo secreto, además de “Medalla Valle-Inclán” de la Asociación de Escritores y Artistas y el premio “Ercilla” de Bilbao. En 1986 le otorgan el premio “Miguel de Cervantes” concedido por primera vez a un dramaturgo. Finalmente. en 1996 le es otorgado el “Premio Nacional de la Letras Españolas”.