Negación de toda creencia. Esta teoría surgió en el siglo XIX en Rusia, tratándose en principio de una actitud, un estado de desesperanza propio de los que no saben qué hacer con sus vidas. Posteriormente, se convirtió en una doctrina cuyo objetivo inmediato era acabar con todas las ideas adquiridas y los prejuicios sociales, aproximándose a los planteamientos anarquistas.
El nihilismo de Nietzsche es una variante que considera que los valores deben transmutarse en una nueva visión que supere las falsificaciones que ha producido el pensamiento racional. Para Nietzsche, el nihilismo caracteriza un período de la civilización occidental y hace referencia al fenómeno espiritual que está asociado a la muerte de Dios y a la superación de los valores morales tradicionales, así como a la idea de que el devenir no tiene ninguna finalidad ni objetivo que suponga su meta final.
A veces, Nietsche calificó de «verdadero nihilismo» a la creencia en un mundo superior y ultraterreno, pues consideraba que esta creencia implicaba la negación de lo único cierto (esta vida, este mundo), en favor de un mundo inexistente que no es sino una falsa ilusión. Frente a esta forma de nihilismo, Nietzsche defendía los valores terrenales y la afirmación de la vida.