Corrientes filosóficas modernas que coinciden en que la realidad no existe independientemente del sujeto que la conoce, pero se distancian en los siguientes aspectos epistemológicos: los racionalistas piensan que la razón es el origen y el fundamento del conocimiento y que poseemos ideas innatas, mientras que los empiristas consideran que el origen de todo conocimiento reside en la experiencia sensible, negando, por tanto, la existencia de ideas innatas; los racionalistas aseguran que podemos acceder a un conocimiento objetivo y universal, mientras que los empiristas mantienen que solo podemos obtener un conocimiento probable; los racionalistas afirman que el conocimiento es ilimitado porque la razón es infinita (la metafísica es ciencia), mientras que los empiristas sostienen que el conocimiento es limitado, pues solo podemos conocer lo que podemos percibir (imposibilidad de la metafísica como ciencia).
El empirismo es la teoría filosófica según la cual el origen y límite del conocimiento es la experiencia sensible. Los empiristas más conocidos son Locke y Hume.
El racionalismo es la doctrina filosófica que no reconoce como fuente de conocimiento más que la razón, rechazando, por tanto, la revelación, la fe y los sentidos. En la historia de la filosofía el racionalismo tiene un significado más restringido y comienza en el s. XVII con la figura del matemático R. Descartes.
Es interesante comparar empirismo y racionalismo: